La música es el medicamento no químico más poderoso. La ciencia moderna aporta continuas evidencias del poder del sonido sobre la configuración y transformación de la materia, lo que constituye el fundamento de su capacidad curativa. Y aquí pasamos a los últimos avances en Musicoterapia, a lo que hoy se llama en Estados Unidos Música Multidimensional.

Por el sonido “se siente“, por los ultrasonidos “entramos en la materia viva“, en el medio celular, y por los infrasonidos “tocamos esta misma materia” directamente, como con un dedo microscópico. A través de la combinación de las tres gamas de frecuencias se accede a una comunicación directa entre la conciencia y la materia.

La Música Multidimensional es un medio terapéutico que permite interactuar sobre los planos emocional, físico y psíquico, porque ya sabemos que la conciencia participa de los intercambios de información entre el cuerpo físico, el entorno exterior, y los fenómenos subatómicos interiores.

En los años 90’s se desarrolló un estudio sobre los efectos de esta música sobre psique y cuerpo, que mostró que las células escuchan la música, vibran y resuenan, y hay una interacción inmediata entre nuestros estados de conciencia, la circulación de nuestra energía y la química de nuestras células.

Regis Dutheil, profesor de física cuántica en la Facultad de Medicina de la Universidad de Poitiers, dice que “el único método que se aproxima a la medicina del siglo XXI es la música multidimensional, porque toca a la vez el cuerpo electromagnético y la conciencia.” La música multidimensional restablece la neguentropía, una fuerza de información que reorganiza las estructuras y las funciones de los sistemas vivientes participando de la biocomunicación celular.

Este conocimiento nos lleva a trascender el modelo del cuerpo humano como una máquina bien lubricada según unas especificaciones de fábrica, y considerarlo en cambio como una orquesta que recibe y produce una sinfonía de sonidos, frecuencias, sustancias químicas, cargas eléctricas e imágenes. Cuando estamos sanos, los instrumentos de la orquesta funcionan con fluidez y están afinados. Cuando estamos enfermos, uno o más instrumentos se desafinan.

En la práctica, la Música Multidimensional consiste en crear audios de sonido y frecuencias, totalmente personalizados, diseñados para una persona concreta, y con pautas determinadas para su escucha. Además de instrumentos musicales, estos audios incorporan fuentes de resonancias curativas como sonidos de la naturaleza, canto, frecuencias solfeggio, gongs, sonidos de los planetas del sistema solar, etc.